Historiador Pedro Salmerón califica de “jóvenes valientes” a los homicidas de Don Eugenio Garza Sada
Contraportada // Redacción
El historiador Pedro Salmerón Sanginés, director general del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM), provocó una polémica tras calificar a los integrantes de la Liga Comunista 23 de Septiembre como “valientes jóvenes”.
El funcionario hizo la afirmación el martes pasado en una publicación difundida a través del Facebook oficial del INEHRM.
En la publicación promovida con el hashtag #HoyEnLaHistoria, el director del INEHRM recordó que Eugenio Garza Sada fue “uno de los más notables y emprendedores industriales del país, murió acribillado por un grupo de jóvenes socialistas armados que intentaron secuestrarlo”.
Salmerón Sanginés describió al empresario como alguien que “a pesar de su fortuna, era un hombre modesto y austero” y a quien también se le recuerda como el fundador del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey.
“Su muerte fue resultado de la profunda división que experimentó la sociedad mexicana desde los años sesenta, cuando muchos jóvenes que veían canceladas las posibilidades de participación y transformación pacífica de un sistema político vertical y autoritario, buscaron cambiar las cosas por la vía violenta. En su lucha contra el estado y el sistema capitalista, identificaron a los empresarios nacionales como sus enemigos, de ahí que no fuera nada raro que planearan secuestrar a Garza Sada”, señaló el historiador.
Sin embargo, “cuando un comando de valientes jóvenes de la Liga Comunista 23 de Septiembre intentó raptarlo, se desató una balacera en la que perdieron la vida don Eugenio y sus escoltas, Bernardo Chapa y Modesto Hernández, y dos de los guerrilleros”, agregó.
La publicación tuvo cerca de 100 comentarios, en su mayoría criticaron la forma en la que Salmerón Sanginés calificó a los integrantes de la Liga Comunista 23 de Septiembre; sin embargo, el funcionario argumentó: “Intentamos entender a jóvenes que vieron cerradas todas las vías pacíficas de transformación, que habían visto asesinados a mansalva a sus compañeros y que decidieron enfrentar al poder del Estado en condiciones desventajosas. No pensaban matar a don Eugenio”.
