Dilma Rousseff es destituida como presidenta de Brasil.
Contraportada // Redacción
Ocho meses y 17 días después de su inicio, el proceso de impeachment contra Dilma Rousseff llegó este miércoles a su desenlace.
Alrededor de las 13:30 hora local (16:30 GMT), 61 senadores votaron a favor de retirar a la presidenta de su cargo de manera definitiva. 20 rechazaron la medida y no hubo ninguna abstención.
Para no ser destituida, Rousseff necesitaba que menos de 54 senadores votaran en su contra.
La expresidenta del gigante latinoamericano fue apartada así de la función a la que que llegó en 2011 y para la que fue reelegida en 2014.
Después de confirmada la destitución, el Senado votó por la posibilidad de suspender por ocho años de cualquier actividad pública a Rousseff.
La iniciativa, sin embargo, no obtuvo el apoyo de los dos tercios de la Cámara Alta y quedó en nada.
Horas después de la sesión del Senado, Rousseff emitió un mensaje rodeada por sus seguidores, entre ellos Lula da Silva.
“Un abrazo cariñoso a todo el pueblo brasileño, que comparten conmigo la creencia en la democracia y los sueños de justicia”, manifestó Rousseff.
“En este momento no voy a decirles adiós. Estoy segura de que puedo decir ‘hasta pronto'”, afirmó.
Atrás quedan cinco años de gobierno de quien fue la primera mujer en presidir Brasil, una figura con una larga trayectoria política que se inició con su militancia guerrillera contra el gobierno militar, primero en su Belo Horizonte natal y después en Río de Janeiro y Sao Paulo.
