Con razón o sin ella, López Obrador va.
Búnker Comunicación
Por Fernando Sánchez Márquez
A pesar de que no cuenta ni contará con un plan, proyecto o plataforma de gobierno, el presidente Andrés Manuel López Obrador no se la creé. Lleva año y medio gobernando un país de 120 millones de habitantes en condiciones lamentables, por lo menos en cuanto a su economía se refiere, la cual ya no solo está paralizada, sino ahora devastada por un desplome histórico del 18.9 por ciento, por lo que el porvenir de los mexicanos está cada vez más lejano.
Aunque para el mandatario “Ya pasó lo peor”, porque él no alcanza a dimensionar el altísimo costo que ocasionará esta contracción anual en la economía de nuestro país, él “ni sufre ni se acongoja”, simplemente da argumentos carentes de toda lógica, mismos que solo se lo creen sus seguidores, quienes a pesar de ser muchos “ni ven ni oyen” la desgracia en la que se encuentra el país.
Y así en medio del retraso y estancamiento nacional del país, transcurren los primeros 18 meses de gobierno de un presidente que no alcanza a percibir que los altos índices de pobreza y pobreza extrema, se han elevado en más de 20 por ciento, los cuales se agudizarán a consecuencia del mal del virus.
También “se hace como que la Virgen le habla” y no acepta los mínimos porcentajes en salud, educación y empleo, pero peor aún, se niega a reconocer los altos índices de criminalidad y delincuencia en que se encuentra el territorio nacional. Recurrentemente alucina, ve” moros con tranchete” e insiste en responsabilizar de todos los males de su administración al neoliberalismo, porque dice que esa corriente y los conservadores del pasado se niegan al cambio de la 4T.
Pero nadie, absolutamente nadie de las llamadas fuerzas políticas de oposición manifiesta o fija su posición, tampoco levanta la mano ni la voz, más bien se esconden, prefieren pasar desapercibidos, y sea como fuese, él ¡el presidente López va, no existe poder que se cruce en su camino.
Salvo un pequeño grupo de críticos, entre los que destaca el círculo mediático, se ha armado de valor y a través de desplegados le han dedicado al ahora “todo poderoso” las líneas más críticas para tratar de hacerle entender que las cosas no están bien, que las cosas se están saliendo de control y a pesar de sus rebuscadas observaciones, él, el presidente López, simplemente ha minimizado tan arduo esfuerzo. Incluso con todo sarcasmo se burla desde su mañanera de todos sus adversarios.
Así, a pesar de que la mayoría de los mexicanos nos aferramos a engancharnos en su fracasado plan de gobierno sin rumbo, sus 30,8 millones de seguidores permanecen firmes en la equivocada idea de respaldarlo, sin que pase nada, por el contrario, pareciera que cada día él, el presidente López Obrador, está más fuerte, está más posicionado y por eso está haciendo lo que él quiere, sin que nada le genere resultados.
Infinidad de veces durante este año y medio, ha demostrado repudio a la inteligencia, a la superación y bienestar de la gente, por lo que cada día es más claro que él va más por un país de pobres e ignorantes para poderlos seguir manipulando psicológica y emocionalmente con dádivas bimestrales que no alcanzan ni para comer, en lugar de ir por una nación más justa, más desarrollada, más culta, más inteligente, más preparada, más rica y más poderosa, rubros en los que se opone, de todo corazón.
