Sting recuerda en concierto a los 43 de Ayotzinapa
Contraportada // Redacción
El sencillo músico británico Sting ofreció un colosal concierto el miércoles en la noche en el Auditorio Nacional, provocando que de todos los rincones del inmueble se pararan a bailotear, a pesar del breve espacio de la butaquería, con temas como English man in NY, Everything she does is magic y otros temas clásicos de la amplia obra del ex The Police. Y rindió homenaje a los 43 desaparecidos de Ayotzinapa.
El ex líder de The Police saludó: “Buenas noches querido público mexicano, me siento muy honrado en estar nuevamente en la Ciudad de México”; presentó a sus músicos acompañantes y a la banda abridora de su concierto, The Last Bandoleros y a Joe Summer, su hijo, quienes en ese momento fungían como coristas.
El concierto fluyó con ricas variaciones musicales y hasta acordeón hubo. Sting se rifó en cada uno de los momentos del concierto, pero cuando llegó Fields of gold, vivió el mejor momento del evento cuando gran parte del público se paró a grabar para atesorar el tema mencionado.
Otro gran momento lo protagonizó Shape of my heart con un duelo de guitarras eléctrica y acústica en perfecta conjunción con el omnipresente bajo de Sting, a quien se le unió Joe para cantarla a dúo en la parte final.
Confeccionada con los elementos musicales de los ochenta, pero puestos al día, lanzó al mar de sus diez mil seguidores Message in a bottle.
Se despidió, pero regresó para echarse la otra, que fueron tres más: Next to you, Every Breath You Take, entre ellas, lo que puso al límite del desvarío a su insaciable y voraz público.
Pero el punto máximo del recital de Mister Sting fue cuando salió enfundado en una playera blanca con los rostros impresos de los 43 normalistas de Ayotzinapa y cantó Frágiles, con la que arrancó algunas lágrimas y alaridos.
