Acusa Trump a Carlos Slim de intervenir en elección de Estados Unidos.

Contraportada // Redacción

El candidato republicano, Donald Trump, acusó a Carlos Slim de haberse aliado con Hillary Clinton para lanzar una serie de ataques desde las páginas de The New York Times y para tratar de influir en el resultado de las elecciones presidenciales el próximo mes de noviembre.

“No podemos permitir que esto ocurra… No podemos permitir que corporaciones extranjeras y sus presidentes ejecutivos decidan el resultado de las elecciones”, dijo Trump al acusar a Slim de “haberle dado muchos millones de dólares” a la Fundación Clinton.

“Los reporteros de The New York Times no son periodistas. Son cabilderos corporativistas al servicio de Slim y de Hillary Clinton”, remató en una estrategia a la desesperada para tratar de sortear la tormenta que escándalos que lo siguen persiguiendo, con más de siete mujeres acusándolo de “asalto sexual”.

Las acusaciones de Trump contra el empresario mexicano han tenido escasa resonancia. Desde primera hora, el portavoz de Carlos Slim, en declaraciones al diario The Wall Street Journal, el medio que adelantó la estrategia contra Slim, negó cualquier interferencia del magnate mexicano en el proceso electoral de EU.

“Esto es completamente falso. No estamos interfiriendo en las elecciones de EU”, aseguró Arturo Elías, portavoz de Slim.

A su vez, el editor de The New York Times, negó que Slim haya intentado alguna vez influir en la línea editorial del periódico.

Los ataques de Trump contra Carlos Slim se antojan una estrategia a la desesperada que busca apuntar contra ese enemigo identificado que es México. Una estrategia que le funcionó en la fase de las elecciones primarias, pero que difícilmente le sacará del lodazal en que se ha quedado entrampado entre denuncias por abuso sexual.

Apenas ayer, Trump arremetió contra el diario neoyorkino al que acusó de difamarlo con víctimas de asalto sexual que, según aseguró, ni siquiera conoce. Además, amenazó con demandar a The New York Times, un recurso que el magnate ha convertido en poderosa herramienta para amedrentar a competidores en el mundo empresarial, a medios y a antiguos colaboradores.

“Esto es sólo un aterrador recordatorio de lo que una presidencia de Donald Trump traería consigo”, concluyó The New York Times en su editorial de hoy.

A su vez, el presidente Barack Obama se burló de la estrategia de Donald Trump denunciando una “conspiración de las élites globales” en su contra, un recurso que el candidato republicano ha explotado para tratar de presentarse como un representante legítimo de la clase trabajadora.

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